Una característica muy a destacar de Eskişehir, y aplicable al resto de Türkiye, es la total inexistencia de contenedores. Sobreviven unas pocas papeleras, y en el centro de la ciudad. Y que no los haya obedece a una razón muy simple a la vez que radical: no los hay para que no puedan poner bombas dentro (aquí, amigos, con más de 40000 muertos de un bando y otro, no se puede hablar de terrorismo. Es una guerra). No es broma, aunque lo parezca. Hasta ese punto llega la obsesión turca por la seguridad y el control.
Debido a eso, aquí la basura se puede dejar en cualquier sitio de la calle, sales del portal con tu bolsa de mierda y la tiras en la esquina más próxima, donde presumiblemente ya habrá unas cuantas. Hay que reconocer que el servicio de recogida es muy eficiente, toda la basura es recogida cada día, si no no se podría vivir. No quiero imaginarme una situación como la de Nápoles el año pasado en Türkiye, además de contaminarse la mozzarella, aparecerían toda clase de enfermedades. Aún así, después de tres meses, sigue pareciéndome una guarrada eso de dejarla en las aceras.
Pero eso no es lo peor; lo más preocupante es la función social que cumple. Aquí hay mucha pobreza. Muchísima. Si bien todos podemos conocer gente que lo pasa mal, os puedo asegurar que hasta que vives en un país así no te das cuenta de lo realmente afortunado que eres simplemente por una cuestión de nacimiento privilegiado. ¿Quienes habéis visto carretas de cartoneros por la calle? Apuesto a que ninguno de los que me leeis. Pues hay muchos. Aquí la gente sigue moviéndose en carros de caballos por el medio de la ciudad, recogiendo todos los embalajes que encuentran, y la basura es, por desgracia, su mayor fuente de ingresos. Hay un contraste enorme. Lamento siempre no haber salido un día de casa con la cámara, y haber tomado una foto que lo reflejaba perfectamente: aparcando en frente a Havelka un Ferrari, creo que era un maranello, mientras a su par por la calle de ese mismo Havelka circulaba un cartonero con la esperanza del día en el remolque . Aquí el sueldo medio no llega a los 300 euros al mes. Y con eso vivir es imposible, y sobrevivir una odisea. Y los niños en la calle... eso es sencillamente tan impresionante que las comparaciones con situaciones similares que suceden en españa serían ridículas. Algún día, cuando estrene la sección "Entre personaje y personalidad", os hablaré de Deniz, un niño más maduro que muchos de nosotros.
Dos días y contando...

vago! vente ya xDDD
ResponderEliminarhola! soy una estudiante lucense que tiene la posibilidad de ir a Eskisehir de erasmus el año que viene y me gustaría hacerte algunas preguntillas de como es la vida por alli, la gente, el idioma..asi que si tienes un huequecillo ponte en contacto conmigo: candelasota@gmail.com. un saludo!
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